Oración Inicial
“Señor Dios, te pedimos que, durante esta reunión, prevalezca el bien común, la justicia, el amor, la paz y la verdad. Danos sabiduría para enfrentar los problemas con optimismo y una mentalidad proactiva. Ayúdanos a encontrar soluciones coherentes con la misión institucional.”
Declaraciones del Credo
Creemos en Dios, principio y fin de todo lo creado; en la Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra.
Creemos en el Ecuador, un espacio geográfico privilegiado por la naturaleza y un ámbito propicio para realizaciones comunitarias y personales.
Creemos en la familia, crisol que forja seres humanos conscientes de sus responsabilidades individuales y comunitarias.
Creemos en nuestros colaboradores y docentes, que son la savia vital de todo crecimiento; en nuestros estudiantes, semilla en eclosión y razón de ser de nuestras instituciones educativas.
Creemos que el cuidado y preservación del medio ambiente es un deber primordial cuyo cumplimiento beneficiará a las actuales y futuras generaciones.
Creemos que la educación es el camino que conduce a la autorrealización humana, a la transformación de la sociedad y al progreso de la humanidad.
Creemos que la exactitud y puntualidad en el cumplimiento de nuestras actividades testimonian planificación, responsabilidad y respeto a la comunidad educativa.
Creemos que es obligación de todo educador estar informado de la realidad que nos circunda, tanto en el ámbito local, nacional como universal.
Creemos que la responsabilidad social, la paz, la libertad, la justicia y la honestidad son valores que deben estar presentes en el cumplimiento de nuestra misión.
Creemos que la consolidación del sentido y espíritu de comunidad es el medio idóneo para que nuestros sueños e ideales se hagan realidad.
Oración Final
“Gracias Padre Dios por permitirnos trabajar con una mentalidad abierta y guiados por el mejor saber posible. Te pedimos que infundas generosidad, coraje y decisión en cada uno de nosotros para que podamos ejecutar con eficacia, eficiencia y una mentalidad positiva las resoluciones adoptadas, coincidentes o no con nuestro particular criterio, todo esto en el nombre de Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.”

